Reflejos de luz

La luz se descompone en colores, gracias a esta podemos ver, contemplar e incluso deleitarnos con lo que la naturaleza nos brinda cada día. En ocasiones el detalle que nos sorprende lo vemos en un reflejo. No es evidente y por eso nos llama la atención. Qué recomendable pararse y mirar para poder ver y descubrir formas caprichosas, curiosas o sencillamente hermosas. Que gran lujo parar y mirar en un mundo de prisas, de estrés, de “lo necesito para ayer”. Como si eso fuera posible, y aún así muchas personas así te lo exigen. ¿Por que no hacer de vez en cuando este recomendable ejercicio? Parar, mirar y a ver que vemos…

¿Reconoces donde está tomada esta imagen? Si quieres concédete unos minutos para averiguar.

La hora mágica

Se suele llamar “la hora mágica” al momento que baja el sol y nos brinda la más alta gama cromática del día. Las sombras son suaves y difusas. Por lo que son amables y agradables para retratar cualquier cosa, lugar o persona.

Es un momento donde la luz impregna todo lo que a su paso alcanza, como si de un manto de color se tratara. Abundan los tonos cálidos (dorados y anaranjados) que se equilibran muy bien con los tonos fríos (azules, violetas, malvas) hasta que poco a poco estos ganarán todo el terreno cuando los últimos rayos de luz desaparezcan.