La hora mágica

Se suele llamar “la hora mágica” al momento que baja el sol y nos brinda la más alta gama cromática del día. Las sombras son suaves y difusas. Por lo que son amables y agradables para retratar cualquier cosa, lugar o persona.

Es un momento donde la luz impregna todo lo que a su paso alcanza, como si de un manto de color se tratara. Abundan los tonos cálidos (dorados y anaranjados) que se equilibran muy bien con los tonos fríos (azules, violetas, malvas) hasta que poco a poco estos ganarán todo el terreno cuando los últimos rayos de luz desaparezcan.